Las zonas francas de todo el mundo también se ven afectadas por la transformación económica. Por eso, su papel de entorno de importación y exportación debe ser repensado ya que globalización, e-commerce, e-learning, o Big Data son factores que también les atañe.

En el V congreso Mundial  de Zonas Francas que ha tenido lugar a finales del pasado junio en Barcelona, se ha abordado el asunto.

La conclusión principal de los 1500 participantes en las jornadas de trabajo y análisis ha sido, que esos factores también pueden ser de ayuda para fomentar la actividad económica de sus respectivas zonas. Eso sí, tendrán que trabajar para pasar de ser punto logístico de importación-exportación a convertirse en «hubs» de actividades económicas. Que dicho en cristiano, es evolucionar a ser nodos económicos, lugares de enlaces comerciales del tipo que sea muy superior a la media del entorno.

Esto también afecta a la Zona Franca del Puerto de Sevilla.

Como decía mi abuela «obligado te veas para que me creas».

Pues nada, a la faena. Que si no, con la globalización vamos a perder más que a ganar.