El día 10 de agosto de 1519, la expedición Magallanes -Elcano partió de Triana.

No se sabe a ciencia cierta cuantos tripulantes zarparon, pero se calcula que entre 234 y 270 hombres, dependiendo de las fuentes. Una gran parte de la marinería era de Triana, barrio siempre abierto al río. De hecho, en Triana, hasta mediados del siglo XX ha habido mareantes, que es como siempre se ha conocido a los trianeros que se embarcaban. E incluso disfrutó de una universidad de mareantes, que estaba en la casa de las columnas de la calle Pureza, que actualmente es un centro cívico.

En la Parroquia de Santa Ana, se encuentra el retablo donde se venera a la Virgen de la Victoria. Es la misma imagen ante la cual se postraron Magallanes, Elcano y su tripulación antes de partir y a la que encomendaron su viaje hacia las Islas Molucas. Esa imagen estaba al culto en el convento de los Remedios (actual Museo de Carruajes), junto al Puerto de Mulas.

La travesía que partió de Triana acabó por ser la que dio la Primera vuelta al mundo. Y no duró dos años sino tres. De las cinco naves que zarparon: la Trinidad, la Concepción, la San Antonio, la Santiago y la Victoria, la única que regresó fue esta última.

Juan Sebastián Elcano capitaneó la subida desde Cádiz con la Flota de Magallanes llevando a los supervivientes que regresaron de su circunnavegación, la primera de la historia. Este hecho que se convirtió en una gran hazaña humana,  es la que ahora conmemoramos en su V Centenario.

Que esa hazaña se inició en Sevilla, desde la orilla de Triana y con muchos mareantes del arrabal, se recuerda con una esfera armilar en el lugar desde donde partieron, en el antiguo Puerto de Mulas.

📷 José Luis Tirado